El pistón el elemento móvil

El pistón

El émbolo o Pistón es el elemento móvil de la cámara que se mueve con la expansión de los gases incandescentes, y transmite su energía al cigüeñal por medio de la biela.

Partes de Pistón.
Partes de Pistón.
En la figura 1.18 se ve cortado, para mostrar su interior, un pistón de tipo corriente con forma de vaso invertido; la parte superior, que recibe la presión ori­ginada por la explosión, se llama fondo o cabeza del pistón, cuya forma depende de la cámara de combustión, de la relación volumétrica y del recorrido de las válvulas, entre otros. En la falda (pared delgada que sirve para guiar al pistón en el cilindro), hay un orificio que lo atraviesa y sirve para alojar el pasador o eje de pistón, llamado bulón, al que se sujeta el pie de biela. Dicho bulón, que es un eje de acero duro, tratado y rectificado, hueco, a veces cromado, y centrado en el pistón, se apoya en los cojinetes que forman los salientes interiores redondos y huecos. Para que no salga por el costado y raye las paredes del cilindro, se le mantiene dentro del pistón por alguno de los procedimientos de la figura 1.19.
Los bulones son unos uniones de biela y el pistón.
Los bulones son unos uniones de biela y el pistón.
1. Libre en la biela y en el pistón frenado por 2 anillos
2. Libre en la biela y sujeto a presión en el pistón.
3. Sujeto en la biela y libre en el pistón frenado por 2 anillos, clips que ajustan en las gargantas del pistón, como en 1. 

Obsérvese en la figura 1.3 que, según el sentido de giro del cigüeñal, la biela oscila transversalmente al motor, y, por tanto, el bulón tiene que estar longitudinal, es decir, orientado con el eje del motor. De modo que sobre un pistón suelto se pueden señalar las partes que frotan hacia los lados.

El pistón, durante su desplazamiento, debería ajustar per­fectamente a todo alrededor del cilindro, asegurando la estan­quidad, para que no hubiera fugas de aceite y de gases que hicieran perder fuerza a la compresión y a la explosión; pero como esto produciría un fuerte rozamiento, se deja un ligero huelgo entre el pistón y el cilindro, y se recurre, para evitar dichas fugas, a la colocación de segmentos. Estos son aros o ani­llos elásticos de fundición (Fig.1.20), de diámetro algo mayor que el del pistón, alojados en unas hendiduras, que les permite contraerse cuando el pistón se monta y se mete en el cilindro.
Los anillos van alojados en la cabeza del pistón.
Los anillos van alojados en la cabeza del pistón.
Se hacen de material menos duro que el del bloque para que en el frotamiento con las paredes de los cilindros sean los segmen­tos los que se desgasten. Se alojan (Fig.1.18) en las gargantas apropiadas que lleva el pistón; dos o tres en la parte alta, llama­dos segmentos de compresión, y que son los que ciñéndose a las paredes del cilindro, impiden las pérdidas de potencia citadas.
La garganta también forma parte del pistón.
La garganta también forma parte del pistón.
Por otra parte, la parte baja del cilindro, por debajo de los segmentos, que frota con la falda del pistón nunca tiene pro­blema de engrase, pero la parte alta del cilindro, que roza con los segmentos de compresión y que precisamente es la que más caliente trabaja si encuentra problemas para su engrase. El segmento de engrase y rascador de aceite, permite un cierto paso de aceite hacia arriba por su perfil especial, los segmentos de compresión, también tiene un perfil adecuado para que al bajar el pistón, algo de aceite engrase las partes altas del cilindro; ya dijimos que en éste no interesa un pulimento de espejo, para que pueda retener en sus poros partículas de aceite, por eso tiene el cilindro un rayado especial en la pared de rozamiento. El segmento de engrase lleva también unos cortes para que el aceite pase por los orifi­cios de la garganta del pistón al bulón y engrasar la articulación del pie de biela.

Los segmentos de compresión suelen ser sencillos, como el 1 (Fig.1.20), con el corte recto u oblicuo y alguna vez, para contener la fuga de gases por dicho corte, se hace éste en escalón doble 2, o con dos vueltas en una sola pieza, 3. El que se coloca alto, cerca de la cabeza del pistón, se llama segmento de Juego porque contiene directamen­te la explosión gracias a la presión que ésta hace (Fig.1.21) sobre él, contra la garganta y el cilindro, taponando el paso de las llamas. Modernamente este segmento se recubre de cromo poroso para endurecerlo y a la vez retener el aceite en los poros, frotando así engrasado Con ello se ha conseguido que los segmentos duren más y los cilindros se desgasten menos. 

En la figura 1.22 se representan las tres colocaciones más frecuentes de segmentos:
  • En 1, se sitúan los dos de compresión y uno de engrase por encima del bulón, como es lo frecuente.
  • En 2, el rascador de aceite se inserta en la falda (se utiliza en motores diesel).
  • En 3, se añade a los del dibujo 1 otro de engrase en la falda. 

las tres colocaciones más frecuentes de segmentos
Las tres colocaciones más frecuentes de segmentos.
Los pistones se construyen de aleaciones de aluminio, la cabeza puede ser plana o lle­var alojamiento para la cámara de compresión (en algunos motores Diesel) y para las vál­vulas, para que no tropiecen con el mismo cuando se abran. En la actualidad los motores son cada vez mas bajos, se apro­vechan más los espacios y las válvulas cuando se abren ocupan alojamientos que el pistón tiene en la cabeza.

Se consiguen estructuras de pistón que dilatan muy poco, con lo cual pueden montarse ajustados en frío y en caliente no se gripan.

La fuerza F de la explosión, se transmi­te perpendicular a la cabeza del pistón, ori­ginando una fuerza en la biela Fh y otra transversal Fr que empuja al pistón hacia la pared del cilindro izquierdo (visto el motor desde la parte delantera, girando a dere­chas (Fig. 1.23).
Movimiento de pistón.
Movimiento de pistón.
Durante la compresión y el escape, la fuerza F, actuando en la biela Fb, crea otra componente Fr en un sentido transversal cuando el pistón sube, de menor valor que la Fr creada en la explosión, pero que actúa sobre la pared derecha en sentido transver­sal del motor. Se puede decir por tanto que el pistón "roza" sobre todo en las partes de falda transversal al bulón, por lo que a veces se suprime la falda por debajo del bulón que prácticamente no frota, y por eso se usan émbolos como el de la figura 1.24 con "delan­tales". El dibujado es un Oldsmóbile de aluminio y acero con ranuras para el clip que retiene el bulón.

Para disminuir los efectos de la fuerza Ft, componente transversal de la fuerza de la explosión F, en algunos moto­res se descentra el eje del bulón con respecto al eje del cilindro y apoyo del cigüeñal, consiguiendo anular prácti­camente dicha fuerza y evitar el campaneo del pistón en el momento de la explosión de la mezcla (detalle C). Los mis­mos efectos se consiguen descentrando el punto de apoyo del cigüeñal en la bancada (detalle D).
Propiedades para tomar en cuenta al momento de armar el pistón.
Propiedades para tomar en cuenta al momento de armar el pistón.
Otro sistema que se emplea es hacer la falda mas ancha que la cabeza; el diámetro de  los pistones debe de medirse siempre en la falda, situando dentro de la misma un aro de metal invar, (placas de acero y níquel) que evitan su excesiva dilatación. Con éste procedi­miento se consigue que en diámetros de 80 mm del cilindro, el pistón mide en falda 0.03 mm menos de diámetro, según fabricantes; tolerancias muy pequeñas que garantizan buenos ajustes en frío y funcionamiento sin gripaje en caliente. Los segmentos deben ajustarse bien en las ranuras como en 1 (Fig.1.25), pues si quedan flojos, por desgaste, bombean el aceite a la parte superior, ya que al bajar el pistón (deta­lle 2), el huelgo queda abajo y se llena de acei­te, y al subir el pistón (detalle 3), pasa a la cámara de explosión, donde se quema en pura pérdida, produciendo carbonilla y humos. 

La junta de la culata

Junta de Culata

Asegura la estanqueidad entre culata y bloque. Se hace de amianto grafitado recubierto con finas hojas de acero que recubren el amianto. El amianto soporta altas temperaturas sin perder su estructura, las chapas de acero "arman" el con­junto de la junta y tienen las escotaduras necesarias para que el agua de la refrigeración cir­cule entre bloque y culata. Los agujeros por donde entran lo tornillos se rebordean con chapa de acero para evi­tar deformaciones, en algunos casos el amianto es armado con hojas de cobre con rebordeen los agujeros, para evitar deformaciones de los orificios.
Junta de culata para un motor de cuatro cilindros.
Junta de culata para un motor de cuatro cilindros.
Una junta de culata defectuosa dará lugar a fugas de gases y de agua del sistema de refrigeración, con el consiguiente deterioro rápido del motor. El orden de apriete (se afloja en orden inverso) y el par del mismo deben de respetar­se para cada tipo de motor, evitando así deformaciones de la culata. Existen dos métodos. de apriete, en cruz (en forma de par) y en caracol o angular (iniciando el mismo desde los espárragos centrales). En culatas con apriete angular, es imprescindible sustituir los tornillos al montar la junta de culata. En la actualidad, la tendencia para fijar los pares de aprie­te de los tornillos de las culatas se realiza con goniómetro, en el que hay una escala de ángulos como referencia para el uso de la llave dinamométrica. 
Las junta de culata se debe reemplazar en cada reparación de motor.
Las junta de culata se debe reemplazar en cada reparación de motor.

¿Los calentadores de un motor diésel?

¿Qué son los calentadores de un motor diésel?

Posiblemente te lo hayan explicado en algún momento, si tienes o has conducido un coche con motor diésel. "Espera a que el testigo de los calentadores se apague antes de arrancar el coche". Los calentadores facilitan el arranque de un motor diésel, pero son elementos mecánicos un tanto desconocidos, y su funcionamiento parece en ocasiones magia negra. Salvo cuando se estropean, y arrancar el motor diésel se convierte en una tarea titánica. Te contamos cómo funcionan y por qué no debes encender el motor antes de que se apague su testigo.

¿Cómo funcionan los calentadores de un motor diésel?

Los calentadores - conocidos también como bujías de calentamiento - son unas piezas metálicas con forma de cilindro. Su aspecto se asemeja mucho al de una bujía de un motor de gasolina, pero en vez de tener un electrodo en su punta, disponen de un elemento calefactor. Una resistencia, por la que se hace pasar corriente, resultando en un intenso calentamiento. La punta del calentador se encuentra en la cámara de combustión del motor, y como es lógico, todos los motores diésel tienen una bujía de calentamiento por cilindro.

¿Qué son los calentadores de un motor diésel?
El elemento calefactor de los calentadores alcanza en instantes temperaturas de más de 800 grados centígrados.

¿Por qué son necesarios?

¿Por qué los motores diésel necesitan calentadores? Al contrario que un motor de gasolina, la mezcla de combustible y aire no se enciende mediante una chispa, se enciende por compresión. Se suministra aire y gasóleo al interior de los cilindros, y la propia presión a la que la mezcla es sometida cuando el pistón sube - son motores de cuatro tiempos - provoca su autoencendido. Cuando la temperatura ambiente es baja y el motor está frío, los calentadores resultan imprescindibles para arrancar nuestro motor diésel.

¿Qué son los calentadores de un motor diésel?
Los calentadores funcionan sólo antes de arrancarse el motor, aunque algunos quedan encendidos unos segundos más para facilitar la combustión.
Al accionar el contacto habréis advertido que un testigo amarillo en forma de espiral se enciende en vuestra instrumentación. Son los calentadores, que se encuentran calentando durante unos instantes las cámaras de combustión de vuestro motor. Así, se favorece un buen inicio de la combustión de aire y gasóleo. Se evita igualmente la producción de humo y otras emisiones nada más encender el motor. Su buen estado es necesario para que los arranques sean efectivos, rápidos y libres de mala combustión.

¿Cómo puedo detectar que mis calentadores están en mal estado?

Lo he vivido en un viejo Peugeot con motor diésel que mi familia tuvo hace años. Cuando los calentadores comenzaron a fallar - tras una noche fría - el motor arrancaba sin mayor problema, pero el ralentí era inestable durante los primeros segundos, y por el tubo de escape salía un denso humo blanco. La combustión no se estaba produciendo adecuadamente en algunos de los cilindros del motor, la mezcla se encendía a destiempo o no se encendía en algunos ciclos. Al medio minuto todo volvía a la normalidad.

¿Qué son los calentadores de un motor diésel?
Algunos calentadores pueden durar la vida del coche, si son de calidad. Su sustitución no es una operación demasiado cara.
Fue el primer aviso. Si el testigo de los calentadores se queda encendido durante mucho tiempo más de 10 o 15 segundos - y no es un día excepcionalmente frío, es posible que los calentadores estén gastados. Si ignoramos las advertencias que nuestro coche nos da y no reemplazamos las bujías de calentamiento, estaremos sometiendo al motor de arranque y la batería del coche a un esfuerzo extra. Un arranque con los calentadores en mal estado también somete al motor a más desgaste durante los primeros segundos, a causa de la mala combustión.

¿Por qué no debes tu motor diésel sin que se apague el testigo de los calentadores?

Porque es el equivalente a arrancar el coche con los calentadores en mal estado o averiados. Notarás que al coche le cuesta arrancar, que protesta durante los primeros instantes, especialmente si ya tiene unos años. El motor de arranque verá reducida su vida útil, al igual que la batería, sometida a una carga extra. Un motor de gasolina puede encenderse al instante, pero un motor diésel necesita unos instantes de precalentamiento. No hagas que las prisas dañen ciertos componentes de tu motor. Son sólo unos segundos.